Luego me lo dices.




Me hablas a una distancia de un metro y trece centimetros.

Se desploma una montaña en el tramonte a trece quilometros y cien metros.
el estruendo no me deja escucharte.
seguro que es bonito lo que hablas.

Luego me lo dices.

Después, me hablas otra vez, y ya no caen montañas.
Pero sigo sin escucharte.
Y solo estás a un metro y trece centimetros.

Dios tercero.



Pólvora negativa de la consciencia.

Siento un  Dios tercero omnipotente
un Dios  tercero que crea en mi.
de la misma arrebatadora forma que yo no creo en él.