Y digo yo, si la física cuántica a demostrado que, el espacio y el tiempo, son ilusiones de la percepción humana, por lo tanto nuestros cuerpos no pueden ser reales si ocupan un espacio. Al final va a resultar que no existimos.
Los especialistas siguen sin encontrar un porqué al bostezo. Para muchos sigue siendo inquietante, entre los cuales me incluyo. Quizá tenga algo que ver con el universo, puede que haya alguna relación con la verdad sobre nuestra existencia. Puede ser que en lo que dura un bostezo cambiemos de dirección. Dicen que hay once dimensiones. Yo de momento donde mejor estoy es en la cama, durmiendo, porque hoy tengo una fiebre terrible. Tos, también.
Cuerpo, curvo.
Hoy tu cuerpo olía a crudo.
A paisaje de butano.
Se plegaba, y no.
Se movia.
En el rumor de tu boca
se establecía el limite de algo ya pronunciado.
El negror, quizá, de una tormenta.
O el giro veloz de un gato.
No sé, la función de tu cuerpo
revelando ese grito de tan abajo
a modo de toxina salda
protegida por tu intención
salvaje.
Lo disfruté, como un niño,
lamiendo su peso, su humedad.
Respirando su intensidad
sabiendo que ningun otro día
tu cuerpo, se me presentaria igual.
A paisaje de butano.
Se plegaba, y no.
Se movia.
En el rumor de tu boca
se establecía el limite de algo ya pronunciado.
El negror, quizá, de una tormenta.
O el giro veloz de un gato.
No sé, la función de tu cuerpo
revelando ese grito de tan abajo
a modo de toxina salda
protegida por tu intención
salvaje.
Lo disfruté, como un niño,
lamiendo su peso, su humedad.
Respirando su intensidad
sabiendo que ningun otro día
tu cuerpo, se me presentaria igual.
Lo de siempre.
Lo de siempre.
Me levanto y cigarrillo.
Se pierde la ilusión.
Neceser de love
mirada en el espejo
Un vaso de agua
Negrura, love-Sex y tres disparos salvajes
No lo vuelvo a hacer.
Fumar, beber, no lo vuelvo a hacer
Perder la ilusión, no lo vuelvo a hacer.
Sol, love, y tres disparos internos
al estomago.
Después de comer.
Un vaso de agua.
Me levanto y cigarrillo.
Se pierde la ilusión.
Neceser de love
mirada en el espejo
Un vaso de agua
Negrura, love-Sex y tres disparos salvajes
No lo vuelvo a hacer.
Fumar, beber, no lo vuelvo a hacer
Perder la ilusión, no lo vuelvo a hacer.
Sol, love, y tres disparos internos
al estomago.
Después de comer.
Un vaso de agua.
Piedras.
Naci en una casa hermosa, sin excesos, sin demasiado calor. Dicen, que en el frío está — en parte —la juventud. Yo ya lo sabía, lo leí en un libro.
Viví deprisa, y despacio también. Comí de todo, de lo mejor, no lo más bonito, pero lo mejor. Sin duda.
Salí del hogar a buscarme la vida, y la vida estaba en parte fuera, y en parte dentro de la casa. Que es la vida sin la familia. Nada.
Pero la vida se tarda en encontrar, lo mismo que se tarde en ver un ligero atisbo de lo que es uno mismo.
Y después una piedra que es la edad.
Que pasa el tiempo, y todo es más complicado y más hermoso.
Y lo que nos va a salvar, es lo que queremos hacer. Lo que haremos en la vida. Hacerlo nosotros, no por capricho, sino para que sea más barato.
Trabajar en lo que nos salva, para que la vida dure lo que deba durar.
Que me salve lo que sea, pero que no duela, y si va a doler, que me den whisky, o cerveza, o vino, o amor. Nocilla.
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